Semillas de Marihuana Para Cultivo Interior

Las semillas para cultivo interior nos ofrecen unas cosechas muy abundantes con un cultivo más cómodo. 

Para Cultivo Interior

Semillas de cannabis para el cultivo interior.

En esta sección os presentamos semillas específicamente para cultivo en interior o que aportan mejores resultados en este tipo de cultivo. Esto es ideal para los cultivadores que preferís interior pero con mayores resultados o simplemente para los cultivadores que no podéis realizar un cultivo exterior. Aquí podéis encontrar un listado de semillas que os darán grandes resultados con un buen cultivo y unos cuidados básicos. ¿No prefieres cultivar en exterior? Mira nuestras semillas de exterior.

Como realizar un buen cultivo interior.

Para que vuestro cultivo interior sea todo un éxito vamos a dejaros aquí algunos pasos básicos que pueden ayudaros.
Antes de comenzar queremos que tengáis en cuenta que cualquiera puede cultivar en interior, aunque nunca lo hayáis hecho no os asustéis que no es tan difícil como pueda parecer. 

En primer lugar debemos germinar la semilla para esto hay varias opciones.

  1. Introducir la semilla en tierra húmeda
  2. Colocar las semillas sobre papel higiénico húmedo en un tupper
  3. Poner las semillas en un vaso con agua durante 24 horas

Mientras germinamos debemos plantearnos donde vamos a realizar el cultivo. Nosotros te ofrecemos todas estas recomendaciones:

  1. Intenta que la habitación sea oscura o con poca luz, si no tiene ventanas mucho mejor. Esto podría ser un ático o un sótano por ejemplo.
  2. Procura que dicha habitación este alejada de la entrada de casa, básicamente para evitar que el olor salga fuera de tu casa y pueda despertar la curiosidad de alguna persona. Hay algunos métodos para evitar en cierta medida el olor.
  3. Si pretendes utilizar toda una habitación debes tener en cuenta que estés ofreciéndole a la planta una reflexión de la luz adecuada. Para conseguir esto te recomendamos poner papel reflectante en las paredes de la habitación.
  4. Puedes y utilizar un armario de cultivo también, esto tiene sus ventajas ya que no tendrás que poner papel reflectante en las paredes, pero ten en cuenta que tendrás menos espacio para cultivar.

Una vez germinada la semilla tenemos que plantarlas en nuestro sustrato para ello humedece sin llegar a inundar el sustrato de la maceta, haz un agujero de poca profundidad (medio centímetro aprox) en el medio de la maceta e introduce la semilla. Hazlo delicadamente ya que la raíz está muy tierna y se puede romper con facilidad.

Iluminación.
La planta necesita luz para poder crecer asi que este punto es muy importante para conseguir un cultivo exitoso. Los focos de luz deben estar alejados de las plantas más o menos unos 25-30 centímetros de la zona de mayor altura de la planta.
Las horas de luz que deben recibir variaran en la etapa que este la planta, de sta forma comenzaremos proporcionándole al principio unas 16 horas de luz continua y 8 de oscuridad total y cuando vayamos a comenzar la floración debemos dejarle 12 horas de luz continua y 12 horas de oscuridad total.

Sustrato.
Este es un punto muy importante ya que según el sustrato obtendremos mejor cosecha o menor pues en el sustrato va una parte de la alimentación, por lo que debemos elegir bien. Si le pones tierra que no ha sido esterilizada con mayor probabilidad tendrás plagas que te crearan problemas en el cultivo. Un sustrato adecuado debe contener estas propiedades:

  • Buen drenaje, para esto el sustrato debe contener arena y perlita en cierta cantidad. Por ejemplo una buena opción sería la fibra de coco.
  • Su PH debe ser entre 6.5 y 7.5 ya que de esta forma evitaremos que nuestro suelo sea acido, en el cual el cannabis no puede vivir. 
  • Nuestro sustrato debe contener humus, este retiene la humedad y ayuda a mantener más tiempo los nutrientes


Temperatura y humedad.
La temperatura más adecuada para tener un buen cultivo es de 20 – 25ºC en los momentos de luz directa y cuando están en completa oscuridad la temperatura debe estar como mínimo a 15ºC.

En cuanto a la humedad, la habitación donde estemos realizando el cultivo debe ser seco ya que en una habitación donde hay demasiada humedad las hojas tenderán a ensanchar y perderemos cantidades de resina importantes. La forma más sencilla y fiable de controlarlo es utilizar un termohigrómetro.
Ventilación
Nuestra habitación debe tener una ventilación adecuada puesto que nuestras plantas respiran y además poco a poco van liberando a través de sus hojas toxinas que son nocivas, por lo que si no ventilamos la habitación los poros de las hojas podrían llegar a obstruirse y por tanto las hojas acabarían cayendo.
En un armario de cultivo pequeño por ejemplo bastaría con abrir las puertas unos minutos para que se renueve el aire.
En una habitación cuanto más tiempo paséis en ella con las plantas será más beneficioso para ellas ya que nosotros al respirar liberamos dióxido de carbono y a ellas eso les alimenta.
En caso de que sea una habitación con difícil renovación de aire podríamos colocar un ventilador que ayude a crear un circulo de aire.
Riego.

Debemos tener cuidado con el agua que vamos a utilizar, por ejemplo la del grifo de casa contiene químicos como el cloro, para que este se evapore debemos dejar el agua al aire durante 24 horas. Además esto tendrá otros beneficios como que el agua consiga una temperatura idónea para el regado de esta forma no estresaremos a la planta con agua demasiado fría.
Tenemos que regar teniendo en cuenta que el sustrato debe mojarse de forma uniforme, ya que si el agua tiene a irse hacia un solo lado tendremos un crecimiento más lento y una posible deformidad en nuestras plantas.
Y no tenemos que olvidar el drenaje, este es importantísimo para no salificar las plantas por demasiada concentración de minerales al no tener un drenaje adecuado.
Para saber cuándo debemos regar la planta tan solo tendremos que introducir un dedo con cuidado en el sustrato, si esta húmedo no debemos regar aún.

Si sigues todos estos consejo y te informas adecuadamente de las características de tu planta ten por seguro que tendrás un cultivo exitoso y una cosecha de calidad.