Qué diferencias hay entre la marihuana y el hachís

Weedo | Co-CIO
10/08/2020 | Actualizado: 24/12/2020 10/08/2020
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La marihuana, nos ha acompañado desde el principio de los tiempos, y bien sea, en su forma pura, o en forma de concentrados, tinturas o extractos, el ser humano (y otras especies del reino vegetal) ha sabido como aprovechar todas las propiedades de este prodigio de la naturaleza. Cannabis, marihuana, hachís, polen, porro, maca, peta, joint, chocolate, etc. Son solo algunos de los nombres que las diferentes culturas, utilizan para designar el Cannabis y todos sus derivados, a lo ancho del planeta. No en vano, no existe ninguna cultura que no se haya beneficiado de las propiedades de la marihuana, en todas sus dimensiones; como medicina, como alimento o como fibra textil.

Ahora bien, a pesar de su popularidad, la gran mayoría de personas ajenas al mundo cannábico, no saben distinguir bien entre qué es la marihuana, y en qué se diferencia del hachís. Y lo engloban todo dentro de la denominación “porro”. Para acabar con esta confusión, vamos a intentar aclarar qué diferencias existen entre la marihuana y el hachís y otros concentrados.

¿Qué es la marihuana?

La marihuana es el nombre vulgar, por el que se conoce a las plantas de la familia del cannabis, que a su vez, engloba a varias sub-especies; C. Índica, C. sativa, C. rudelaris y C. afghanica. Coloquialmente, el término “marihuana” es utilizado por los consumidores y cultivadores, para referirse, tanto a la planta de cannabis, en su estado de crecimiento, como a los cogollos de cannabis, una vez cosechados y listos para fumar o vapear.

Si nos ceñimos a la definición, a pie de calle, del producto final obtenido, podemos decir que la marihuana son las sumidades florales de la planta de cannabis, cuando están secos y preparados para consumir (cogollos, grifa, hierba, macona…). De sobra conocida por sus efectos narcóticos y sus propiedades medicinales, es capaz de hacer disminuir la frecuencia de los brotes de un paciente con epilepsia, o de reducir los niveles de ansiedad en personas con depresión crónica. Compitiendo, e incluso mejorando los resultados de medicamentos con un largo historial de uso en la medicina moderna.

Hablemos ahora del hachís; el polen, chocolate, costo, prensado, bellotas, etc. Según en la región o el país en que viváis, recibirá un nombre distinto, pero básicamente todos se refieren a lo mismo: un extracto concentrado de la “resina” de los cogollo del cannabis o marihuana.

¿Qué es el hachís?

Como adelantamos en el apartado anterior, el hachís es un concentrado de la resina de los cogollos, sin presencia de material vegetal, y extraído mediante diferentes métodos. Al tratarse de una extracción concentrada de cannabinoides, el efecto psicoactivo y las propiedades organolépticas como el sabor y el olor, de la marihuana y el hachís son bastante diferentes.

La química del cannabis. ¿Cómo actúa la marihuana y el hachís al ser consumidos?

El cannabis es una planta que contiene más de 500 compuestos químicos diferentes, de los cuales más de 100 son cannabinoides. De entre todos, se considera, que el principal responsable de su efecto psicoactivo, es el tetrahidrocannabinol o THC.

Otros cannabinoides, con conocidas propiedades medicinales son el CBD (cannabidiol), CBN (cannabinol), CBG (cannabigerol), THCV (tetrahidrocannabivarina). En su estado fresco el ácido tetrahidrocannabinólico (THCA) no posee efectos psicotrópicos, pero al realizarse la combustión al ser fumado, vaporizado o calentado para cocinar, este compuesto se descarboxila. y se convierte en THC.

La marihuana es una droga con efecto depresor sobre el sistema nervioso, utilizado por sus efectos físicos y psicológicos; como la mejora del estado de ánimo, sensación de bienestar, aumento del apetito, sedación, disminución del dolor y la inflamación. Los efectos suelen durar entre dos y seis horas y comienzan a los pocos minutos de su consumo, cuando es inhalado, mientras que si es ingerido, puede tardar entre 30 minutos y una hora, llegando a durar hasta 8 horas.

Dependiendo de si se trata de variedades de predominancia índica, sativa o rudelaris, el efecto puede variar ligeramente; siendo más narcótico en las variedades índicas y más euforizante o energizante en las variedades sativas.

¿Cuáles son las diferencias entre el hachís y la marihuana?

El hachís es un subproducto obtenido de la planta de marihuana, a partir de su resina, mediante un proceso de tamizado, por el cual se separan las glándulas o tricomas resinosos del resto de material vegetal. Suele presentarse en forma sólida de aspecto terroso o achocolatado, de color marrón, amarillento, rojizo o tonalidades verdes, dependiendo de su origen y de la pureza. Normalmente es consumido, en forma de cigarrillos, mezclado con tabaco u otras hierbas para fumar.

La concentración de THC y otros cannabinoides suele ser mayor en el hachís que en la marihuana, al tratarse de un extracto concentrado, el nivel de cannabinoides se multiplica respecto al del material vegetal de partida. Es decir, si partimos de una marihuana con un 10% de THC, es de esperar que el hachís elaborado a partir de dicha hierba contenga al menos el doble de concentración (en torno a un 20%). Por norma general, podemos deducir, que los niveles de cannabinoides siempre serán mayores en un buen hachís que en la marihuana, aunque en la actualidad existen variedades con más del 20% de THC.

Se suele establecer unos ratios de concentración de entre el 8 y el 30% de THC para el hachís, y entre un 5 y un 25% de THC para la marihuana.

Otra de las diferencias principales, al margen de la concentración de cannabinoides y el aspecto, es el sabor distintivo del hachís, mucho más “terroso”, inciensado y amaderado, que el sabor de los cogollos. Algunos investigadores achacan esta variación del sabor, a la transformación del terpeno mirceno durante el proceso de preparación del polen o hachís (Filippi, Marchini, Charvoz, Dujourdy y Baldovini, 2014).

Por último, pero no menos importante, encontramos una diferencia significativa, de cada uno de los preparados, en el efecto al ser consumidos: El polen, charas o hachís suele tener un efecto más narcotizante y físico, y menos euforizante o mental que la marihuana, de modo que, paradójicamente, algunos consumidores, encuentran que el consumo de marihuana les proporciona un subidón (high) más pronunciado y menos “manejable” que el del hachís. Por este motivo, son muchos los consumidores que siguen prefiriendo fumar hachís, porque afirman no tolerar bien los efectos de la marihuana. Nuestra hipótesis, es que al multiplicarse los niveles de cannabinoides, en concreto de CBD, se produce un efecto de sinergia entre el cannabidiol y el THC, de modo que el CBD contrarresta los efectos del tetrahidrocannabinol, a la vez que aumenta los efectos relajantes.

Se ha demostrado que el CBD ayuda a compensar el efecto del THC, disminuyendo el subidón eufórico y aumentando el efecto narcótico y relajante. Sin olvidarnos del estado anímico y el entorno en el momento de ser consumidos, que como ocurre con toda sustancia psicoactiva, también son factores decisivos que determinarán el desarrollo de la experiencia. Es decir, si nos encontramos en un mal momento anímico o personal, o en una situación de excitación o inseguridad, los efectos pueden ser menos placenteros y más pronunciados.

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