El cannabis terapéutico del siglo XIXLa ciencia tuvo un interés en las propiedades del cannabis terapéutico del siglo XIX. En Francia se centraron en las propiedades del hachís. Mientras que en Inglaterra su principal foco de interés fue el cannabis indio. El núcleo principal de la medicina natural en esta época era la clasificación y categorización del cannabis.

Por ello, varios médicos como William Brooke de Inglaterra; responsable de introducir en la India el telégrafo y los medicamentos basados en cannabis de Inglaterra. En 1839 publicó el primer artículo basándose en la experiencia propia acerca del cannabis terapéutico. En este artículo, explicaba la elaboración de cáñamo indio; y las consecuencias en el sistema animal y su utilidad en enfermedades convulsivas.

Afirmó que en Europa Occidental el consumo de este tipo de medicina era completamente inexistente. Confirmaba que el cáñamo europeo estaba exento de la resina donde se concentraban todas las propiedades medicinales.

Gracias a este artículo reavivó el uso medicinal del cannabis en Occidente. A la misma vez, otro médico francés llamado Aubert-Roche; estaba realizando el mismo tipo de estudio sobre la medicina terapéutica; a base del cannabis en Oriente medio. En esta región estudió las propiedades del hachís con las que encontró curas a varios casos afectados por la peste.

La medicina del cannabis

La medicina del cannabis terapéuticoEn 1843 Brooke, realiza otro estudio efusivo sobre el cannabis; con el cual despertó el interés de muchos de sus compañeros ingleses. En él explicó el origen del uso del cannabis en los países árabes y en la India; además de la medicina que se podría hacer con el cannabis. Lo aplicó en el ámbito humano y en el vio que era un eficaz remedio para los afectados en reuma. Ayudándoles con el dolor de la enfermedad y con el aumento del apetito; proporcionando más vitalidad y alegría a todos sus pacientes.

También experimentó con pacientes afectados por la rabia, cólera, epilepsia y tétano. Con el cannabis ayudó a estos pacientes a aliviar su dolores reumáticos. Puso fin a convulsiones de un recién nacido y ayudó a aliviar los desórdenes sintomáticos de estas enfermedades.

Con estos pacientes Brooke se sorprendió de las propiedades relajantes del cannabis y lo trató como remedio anti convulsivo. En cada uno de sus tratados explicaba las dosis y el tratamiento que ejercía entre sus pacientes de diferentes enfermedades. En ellos se puede ver que prefería aplicar pequeñas dosis en lugar de sedar o narcotizar a los pacientes.

Cuando volvió a Inglaterra llevó a las manos de un farmacéutico el cannabis para que pudiera crear a través de la resina; el extracto de las propiedades medicinales y con ellas crear el fármaco. En este momento, se creó el "Squirel Extract". El mayor proveedor de extracto de cannabis en Inglaterra, aunque no fue el único.

El cannabis se hace hueco entre las farmacopeas

Su gran expansión fue en el siglo XIX, donde se comercializó. Donde el cannabis se hizo un hueco entre las farmacopeas y fue reconocido por todos los médicos. Los cuales empezaron a recetarlo para cualquier dificultad física basándose en las propiedades como relajante muscular.

Aunque el cannabis no podría curar las enfermedades tales como la rabia o el tétano. Los médicos de la época se dieron cuenta que podrían reducir los síntomas de sus pacientes; aliviándoles el dolor; y disminuyendo sus espasmos musculares causados por las enfermedades.

No solo fue muy utilizado en los casos como las enfermedades detalladas hasta el momento. También fue muy utilizado en los partos como reductor del dolor en las mujeres; durante el nacimiento de sus bebés.

A partir de 1850, el cannabis entra; sin oposición; por parte de las autoridades sanitarias en todas las farmacopeas de Europa. Pero tan sólo 25 años más tarde; es cuando se reconocen las propiedades medicinales del cannabis; en textos de origen griegos. Incluso llegó a ser presente en las farmacopeas de Estados Unidos.

En 1843 se publica la quinta edición del Dispensatory of the United States of America. Donde afirman las propiedades medicinales del cannabis basándose en el aumento del apetito; el alivio del dolor; propiedades somnolientas y en grandes cantidades un tipo de delirio y catalepsia.

Dos años después se menciona que existían extractos del cannabis como reductor de espasmos, calmantes y aliviadores del dolor. En el Dispensatory publicado dos años más tarde; recomendaban las propiedades del cannabis como un medicamento altamente recomendado para la neuralgia; el cólera, las convulsiones, la histeria, la depresión, entre otras. Advertían también que en altas dosis podría ser perjudicial para la salud. De esta manera; entre 1842 y 1937; el cannabis fue el medicamento más recetado para cientos de enfermedades diferentes.

El principio activo del cannabis principal foco de búsqueda

El principio activo del cannabis principal foco de búsquedaEl principio activo del cannabis ha sido un foco principal de búsqueda e información. Por lo que muchos doctores tenían posturas contrarias al uso del cannabis como medicina. Ya que reconocían que sus efectos podrían ser incontrolables y que existían divergencias en la dosificación de éste. Esto fue lo que evitó la expansión en todos los rincones.

Por ello, el principal interés entre los diferentes químicos era encontrar, identificar y extraer el principio activo del cannabis. De esta forma, podrían encontrar la pureza y la potencia de la planta.

Los estudios pioneros en la extracción del principio activo se remontan en 1838 - 1839. Pero es hasta finales del siglo XIX que no consiguen el éxito descubriendo el cannabinol. A raíz de esto, se publicaron centenares de estudios relacionados con las propiedades de esta planta durante 60 años.

En Francia, estaban muy centrados por los potenciales terapéuticos originales del hachís. Este año, el 1847, se anunció un premio dedicado al aislamiento del principio activo del cannabis. Que no se consiguió hasta 1857.

En 1848, la primera tesis doctoral escrita sobre el cannabis; demostró que; la cannabina fue el extracto de la planta realizado por las farmacias. El proceso consistían en mezclar las hojas y los cogollos con alcohol; durante 3 horas; y dejándolo reposar durante 24 horas más en el mismo recipiente. Una vez hecho este proceso, el siguiente paso consistía en filtrarlo hasta que la materia dejara de colorear el alcohol. No dejaban que el alcohol se evaporase, para ello; le echaban agua fría para que se apoderara de la clorofila y la materia extractiva. Mientras que la resina continuaba en la superficie. Seguidamente, como último paso era purificarlo. Para ello, se debía de lavar varias veces para poder obtener la cannabina.

Las publicaciones médicas del siglo XIX

Durante este siglo, los avances médicos sobre el cannabis se publicaban en revistas especializadas en el cáñamo. En el siglo XIX han habido varias publicaciones y se hicieron estudios sobre la mortalidad del cáñamo. Para descubrir cuál sería la dosis mortal, para ello experimentaron con animales, especialmente con un perro.

La sorpresa de los investigadores fue que después de inyectar una alta dosis al perro a través de la yugular; este se fue recuperando tras estar inconsciente durante día y medio. Detectaron que la dosis mortal estaba alrededor de media libra.

En 1860 en Ohio su Sociedad Médica categorizó las ocasiones en las que el cáñamo había sido de gran utilidad. Entre las que se encuentran: neuralgia, bronquitis crónica, insomnio, espasmos musculares; dolores menstruales, gonorrea, histeria, pérdida de apetito; tos ferina, tos crónica, reuma, dolor de estómago, crisis postparto y un largo etcétera.

Lo compararon con el opio, dándole importancia a que el cannabis era menos violento. Y producía un sueño más natural sin afectar a los órganos internos. Aunque no tenga la misma fiabilidad o fuerza que el opio.

También hubo médicos reticentes al uso del cáñamo como medicina. Sosteniendo un argumento basado en su uso impuro excluido de cualquier terapia civilizada.

Lo que más impactó en los médicos de la época se centró en las calidades de las plantas; ya que no se diferenciaban las unas con las otras. Así como su baja toxicidad en relación a su potencia psicoactiva. Resultan fallidos los intentos por aislar el principio activo.

El uso del cannabis medicinal en España

El uso del cannabis medicinal en EspañaEl uso del cannabis medicinal en España, sumado a los trabajos realizados. A manos del médico inglés Brooke y del médico francés Aubert-Rocher; atribuyéndose los principales contribuyentes en la difusión de los efectos psicoactivos del cannabis. Y su disfunción como ciencia medicinal pasando a formar parte del conjunto terapéutico de las farmacéuticas europeas.

En la prensa médica española de la época; podemos encontrar algunos de los estudios mencionados traducidos. Ayudando al conocimiento en nuestro país el uso del cáñamo como ciencia terapéutica.