Nada mejor en estos días de reclusión forzosa, que aprovechar para ponernos un poco al día y dar un repaso a los principales tips y aspectos importantes para lograr un cultivo de interior exitoso.

El cultivo de cannabis indoor requiere de una serie de elementos y técnicas de cultivo diferentes a las empleadas en el cultivo tradicional en exterior. Mientras en exterior, básicamente necesitamos: un lugar soleado, sustrato, semillas, algún fertilizante, y mimos.

Al cultivar marihuana en un espacio en interior, necesitamos emular de forma artificial, las condiciones naturales de las plantas. Es decir, debemos proporcionar, de forma externa, todo lo necesario para su perfecto desarrollo: equipo de iluminación para horticultura indoor, sistema de extracción y renovación del aire, así como filtros anti olor, algún ventilador, temporizador y poco más.

Todo esto puede sonar algo complicado y de coste elevado, pero teniendo los conceptos básicos claros y con un poco de dedicación y paciencia, es algo que todo el mundo puede llegar a realizar sin problemas y sin gastar demasiado dinero. Este post no trata de ser una guia completa de cultivo indoor, lo que pretendemos es dejar claros los principales conceptos básicos. Para profundizar en todos los aspectos sobre el cultivo tanto en interior como en exterior, puedes visitar nuestro completo manual de cultivo en el blog.

Precauciones esenciales a tener en nuestro cultivo interior

Lo primero que tenemos que tener bien, claro es la seguridad de las instalaciones eléctricas, al colocar los aparatos utilizados para el cultivo en interior. Prestando especial atención a las conexiones y al buen estado del cableado, procurando colocar los balastros, enchufes y ventiladores alejados del agua y la humedad.

El control del potente olor que desprenden las plantas de cannabis, es otro de los aspectos primordiales a tener en cuenta, a la hora de comenzar cualquier cultivo indoor. Existen diversos sistemas como filtros de carbón, ozonizadores, neutralizadores o camufladores para disimular el fuerte aroma. Nuestra recomendación es optar siempre por un buen filtro de carbón, capaces de neutralizar el olor durante 3 a 6 meses.

La importancia del ruido, y las molestias este pueda causar a los vecinos, es otro de los factores que se deben mantener bajo control. Los extractores y ventiladores son los elementos que más ruidos generan, las cajas de madera de extracción insonorizadas son la mejor opción, ya que son las más silenciosas actualmente. También existen conductos de ventilación con una capa de aislamiento, que son muy útiles para reducir al mínimo el exceso de ruido.

La iluminación en el cultivo de interior

Un buen equipo de iluminación es determinante para realizar un cultivo de calidad, el cannabis requiere unos espectros de luz (color) específicos. Los sistemas modernos, ya sean, HPS, LED, LEC o CFL, están diseñados para cubrir las necesidades lumínicas de las plantas y ofrecen grandes resultados.

Lo más práctico y económico son las lámparas de vapor de sodio (HPS) y las de tecnología LEC (light emitting ceramic), con las cuales se puede conseguir cosechas de en torno a 1 gramo por cada vatio de potencia lumínica. Es decir, con una lámpara de 400 w, se pueden obtener hasta 400 g de cogollos secos.

Es muy importante mantener la distancia de los focos a las plantas controlada para evitar quemaduras por exceso de calor. Como norma general, la bombilla debe estar en torno a 30 y 60 cm de distancia respecto a las partes superiores de las plantas, si utilizais focos de entre 400 y 600 w. Y entre 80 y 100 cm de distancia si empleais luminarias de 1000w o más.

Un kit de iluminación de 600w se suele utilizar para un espacio de 1,2 x 1,2 m. Y se pueden cultivar entre 9 y 15 plantas, dependiendo del tamaño.

La alimentación de las plantas de cannabis en interior

Cuando se cultiva en interior también hay que prestar especial atención a la fertilización de las plantas para proporcionar todos los nutrientes necesarios para producir grandes cosechas. Al cultivar en maceta, las raíces tienen limitada su expansión y deben absorber a través del sustrato, todos los elementos que necesitan.

Utilizar un buen sustrato de cultivo y fertilizantes de primera calidad, son dos piezas clave a la hora de garantizar buenas cosechas. Las plantas tendrán a su disposición todo el alimento que necesitan, para crecer sin carencias, sanas y vigorosas. En nuestra sección de fertilizantes, encontrareis las mejores marcas del sector cannábico, tanto de origen orgánico como mineral. Ya no es necesario gastar una fortuna en productos para el cultivo, actualmente existen gamas de fertilizantes de calidad media - alta, a partir de precios muy asequibles para cualquiera.

Es muy importante no exceder nunca la dosis de fertilizante recomendada por el fabricante. Y realizar, al menos, un riego con agua sola entre cada abonado, de esta forma evitamos la acumulación de nutrientes no asimilados en el sustrato.

Realizar un lavado de raíces y dejar de abonar unos 10 o 15 días antes de cosechar es fundamental para asegurar un sabor óptimo de los cogollos.

Para evitar la aparición de problemas de carencias o excesos de nutrientes, es imprescindible mantener los parámetros de pH y electroconductividad (E.C) del agua de riego, entre los niveles adecuados:

  • pH = 6 - 6.8
  • E.C: (1 a 1.2) mS en crecimiento y (1,4 - 1,6 mS) durante la floración
  • Temperatura del agua de riego: 20ºC

La importancia de la limpieza y la prevención frente a plagas en el interior

Por último, pero no por ello menos importante, algo que algunos cultivadores pasan por alto, es la importancia de mantener el espacio de cultivo perfectamente limpio en todo momento. En los cultivos de interior se dan las condiciones de temperatura y humedad perfectas para el desarrollo de numerosas plagas que pueden afectar al desarrollo de la planta. El mantenimiento de una correcta limpieza de la zona y algunas medidas preventivas, será suficiente para mantener a raya a los principales enemigos del cannabis.

Acceder a la zona de cultivo con ropa siempre limpia, si volvéis de la calle o de estar en contacto con otras plantas, es una buena medida para no introducir ninguna plaga al interior. Además es aconsejable utilizar algún insecticida / acaricida / fungicida natural periódicamente, a modo de prevención.

El extracto de neem, y el de ortiga, el jabón potásico, y la canela, son algunos de los preventivos naturales más efectivos, para mantener alejados de las plantas a los patógenos invasores.