Uno de los aspectos a los que frecuentemente no se les da la importancia debida por algunos cultivadores de cannabis principiantes, es el mantenimiento del orden y la limpieza en el espacio de cultivo, en todo momento, para dificultar la entrada de patógenos, plagas y bacterias.

Un espacio de cultivo sucio, desordenado y en el que no se toman las medidas de prevención necesarias, es el caldo de cultivo ideal para que proliferen muchas de las plagas que causan graves daños a la planta de marihuana: mosca blanca, pulgón, araña roja, orugas, etc. Además las esporas de hongos como el oidio pueden sobrevivir entre cultivos, de modo que si habéis sufrido un ataque por hongos, en el siguiente cultivo volverá a aparecer, si no se realiza una limpieza concienzuda del lugar.

Otro aspecto importantísimo que no podemos pasar por alto, es que el exceso de polvo y suciedad puede acumularse en los equipos electrónicos como balastros y ventiladores, y causar accidentes, averías o hacer que no funcionen bien.

Por estos motivos, hoy os ofrecemos una guía con las mejores formas de mantener vuestro cultivo siempre en perfecto estado, para que podáis sacar el máximo rendimiento posible a vuestras valiosas semillas.

Normas de higiene imprescindibles en tu cultivo

  1. Mantén los fertilizantes y utensilios de cultivo ordenados
  2. Coloca los equipos electrónicos, cables y enchufes alejados de la humedad
  3. Limpia bien toda la zona de cultivo después de cada cosecha
  4. Quita el polvo de los balastros, bombillas, reflectores, extractores, etc.
  5. Seca las salpicaduras de agua, evita los charcos y las superficies empapadas
  6. Distribuye las plantas ordenadamente dejando espacio para poder acceder
  7. Limpia las herramientas (tijeras, cubos, bandeja de riego) después de usarlos
  8. Poda las ramas bajas y hojas enfermas y dañadas
  9. Aplica tratamientos fitosanitarios preventivos, como el neem y el jabón potásico, 1 vez a la semana o cada 10 días.
  10. Utiliza filtros antipolen, para evitar la entrada de partículas por el sistema de intracción de aire.

Por último, no debemos olvidar la higiene personal, ya que las plagas y patógenos pueden viajar alojados en las manos, la ropa y las zapatillas, e introducirse fácilmente en el cultivo, si no tenéis cuidado. Lavarse bien las manos y cambiarse de ropa antes de entrar en la zona de cultivo, es la forma ideal de evitar introducir visitantes indeseados.

Si se cultiva en exterior, cuanto más limpio se mantenga el entorno, más saludables estarán las plantas. La acumulación de residuos orgánicos, restos de poda en descomposición, y todo tipo de suciedad en general, atrae a todo tipo de plagas que pueden atacar finalmente a las plantas.

Precauciones durante la germinación de semillas

La germinación de semillas debe realizarse siempre en un espacio lo más aséptico posible, prestando especial atención a las bandejas, los semilleros y demás recipientes utilizados. Dado que este proceso se realiza en un ambiente templado y con una humedad elevada, si no somos muy cuidadosos podemos introducir esporas de hongos y otras bacterias que pueden dañar la raíz recién germinada.

Desde el equipo de Semillas Baratas recomendamos la utilización de jiffys de turba prensada para germinar semillas y realizar esquejes, debido a que están esterilizados, de modo que podemos estar seguros de que no hay presencia de ningún organismo patógeno. En ningún caso es aconsejable utilizar sustratos de mala calidad o reutilizados para poner a germinar semillas. Es muy posible que contengan materia en descomposición y restos de fertilizantes que afectarán negativamente a las semillas.

Lavar bien todas las bandejas, jarras de riego, propagadores y demás utensilios, con jabón y un poco de agua oxigenada o algún desinfectante ecológico. Restos de suciedad, humedad y calor, pueden ocasionar la pérdida de todas las semillas por ataques de hongos, que pueden acabar pudriendo la raíz fácilmente o causando damping-off (necrosis y muerte del tallo de la planta recién germinada por el ataque de microorganismos como el Pythium)

La realización de esquejes y la limpieza

Cuando hacemos esquejes la higiene debe de ser especialmente escrupulosa, los esquejes recién cortados, son muy vulnerables a cualquier ataque durante el periodo de enraizamiento.

  • Desinfectar bien las manos
  • Desinfectar las cuchillas, tijeras, bandejas, pulverizadores, cubos y otras herramientas
  • Utilizar agua osmotizada o destilada
  • Introducir los esquejes en un recipiente con agua inmediatamente después de cortarlos
  • Asegurarse de que la planta madre está sana, de no ser así es recomendable emplear algún tratamiento unos días antes
  • No fumar durante el proceso: Virus del mosaico del tabaco

El virus del mosaico del tabaco afecta a plantas de la familia de las solanáceas, es un virus muy resistente, capaz de mantenerse con vida durante años, en los restos de cosechas y en el tabaco almacenado. Se transmite de forma muy fácil, por contacto físico, de las plantas infectadas a plantas sanas, a través de heridas y de los pelos radicales. Al encontrarse en el tabaco, los fumadores pueden transmitir este virus a los esquejes, después de haber estado manipulando los cigarrillos con las manos.

Como veis, siendo organizado y siguiendo estos sencillos consejos, podréis presumir de tener las plantas más sanas de todo el vecindario. Lo cual, al margen de la merecida satisfacción personal, os proporcionará cosechas mucho más sabrosas y abundantes.

Así que, poneros vuestra música favorita… y a sacarle brillo al cuarto de cultivo! Un poco de esfuerzo, jamás fue tan bien recompensado!

Salud y buenos humos.