Como germinar semillas de marihuana en interior

Antes de comenzar con el post de como germinar semillas de marihuana en interior tienes que tener claro que tipo de variedad quieres elegir para tu cultivo, ya sea indica ( recomendad para cultivadores novel ), sativa ( con un periodo de floración algo más largo) o híbrido ( puede reproducir su genotipo de indica o de sativa, o una mezcla ).

Como ya he dicho, las semillas más recomendadas para los cultivadores más inexpertos son las de predominancia indica, ya que tienen un tiempo de floración más corto que por ejemplo las sativas. Las indicas normalmente crecen doblando su altura en el tiempo de floración; para que no crezca desmesuradamente y te empiece a ocasionar problemas por su altura, anchura o manicuración, podrás dejarla en periodo de crecimiento hasta que alcance la mitad de la altura que le corresponde para que cuando acabe su ciclo de floración crezca la otra mitad que le queda para respetar la altura máxima en interior.

Las variedades sativas pueden llegar a ser variedades monstruosas de más de 2 metros de altura, es por ello que son recomendadas las indicas para los principiantes, aunque a quien le guste el riesgo o tenga algo más de experiencia puede perfectamente con este tipo de cepas. Pero cuidado con su tiempo de floración ya que suele ser más largo que por ejemplo las indicas, por lo que tendréis que darle paciencia y mucho amor a vuestra pequeña monstruita para que crezca sana y fuerte y te de suculentas producciones.

Pasos a seguir para germinar semillas de marihuana en interior

Pasos a seguir para germinar semillas de marihuana en interior

Antes de comenzar a plantar hay que germinar semillas de marihuana en interior, pero tranquilo, te iré diciendo paso a paso lo que tienes que hacer, explicando así uno de los muchos procesos de germinación que hay. Aunque para mi gusto este es uno sencillo y sin complicaciones, con un alto porcentaje de éxito. Comencemos:

1. Se coge un vaso y lo llenas de agua por un poco menos de la mitad, agregándole una cucharada no muy grande de agua oxigenada, lo mezclas y dejas las semillas en el vaso durante unas 12 horas. Este proceso hará que se ablande el pericarpio (cáscara) de las semillas y así facilitar la salida de la radícula seguida de la plántula. Es aconsejable dejar el vaso en un lugar donde la temperatura ronde los 23º C aproximadamente.

2. Una vez pasadas estas 12 horas, cogerás un plato o preferiblemente un tupperware. Donde en su fondo colocarán unas dos o tres capas de papel de cocina. Y las humedecerás en agua ( no mojarlas, si no humedecerlas) por ejemplo con un pulverizador. Si se encharca este papel y dejamos las semillas ahí; estas se pudrirán por el exceso de agua y perderemos nuestras plantas incluso antes de plantarlas.

3. Una vez tengas el papel humedecido dentro del tupper. Sacarás con mucho cuidado las semillas del vaso para depositarlas encima del papel. Y luego cerrar el tupper con su correspondiente tapa. El tupper lo dejaremos en un lugar a unos 23ºC durante 24 y 48 horas. Creando una sensación húmeda pero no fría, perfecta para germinar nuestras semillas. Sabréis que están listas cuando podáis ver su radícula, seguida de la plántula.

Este proceso es sumamente delicado. Ya que las semillas se encuentran en el estado más sensible de todo su crecimiento. Y se encuentran emblandecidas, por lo que son muy fácil de dañar. Otro dato muy importante y necesario a seguir; es la temperatura a la que se conservarán las semillas dentro del tupperware. Ya que eso condicionará a tus semillas todo el proceso de crecimiento y floración.

Una vez terminado el proceso de germinación viene lo más divertido, el momento de plantar tus semillas. Deberás elegir el sustrato que más se adapte a tus semillas. Por ejemplo el orgánico es una solución fácil y sencilla para los más nuevos en el tema.