Cuándo debes cortar la producción de tu cultivo

Weedo | Co-CIO
28/10/2020 | Actualizado: 24/12/2020 28/10/2020
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Análisis de distintas metodologías para la determinación del momento óptimo de recolección del cannabis

El cultivo de cannabis exige manejar distintas variables, implicando que existan tantas metodologías como cultivadores. La última decisión que se toma es cuándo comenzar la cosecha. Si varios cultivadores sembrasen simultáneamente la misma variedad, probablemente la mayoría cosecharía en fechas distintas, debido a que cada uno seguirá diferentes metodologías para determinar el grado de madurez de sus plantas.

A continuación, describimos cada una de ellas para que puedas elegir la que más se adapte a tus preferencias. 

Fecha de recolección propuesta por el banco

En el caso de las variedades autoflorecientes, se informa del tiempo que la planta tarda en completar su ciclo desde siembra hasta corte. Si hablamos de variedades fotodependientes, se suele proporcionar un intervalo de fechas para la recolección en exterior, y la duración del periodo de floración en interior. Esta información debe considerarse orientativa, pudiendo variar significativamente por diversos motivos.

Primeramente, existen variedades entre cuyos individuos existe cierta variabilidad genética, motivo por el cual encontramos individuos más tempranos e individuos más tardíos.

Por otro lado, dependiendo de las circunstancias bajo las que se desarrolle el cultivo, la planta necesitará más o menos tiempo para completar su ciclo. Condiciones estresantes aceleran la maduración, debido a que la planta prefiere asegurar el buen desarrollo de un menor número de flores, que arriesgar la totalidad debido a plagas, enfermedades, o condiciones climáticas adversas.

Del mismo modo, condiciones muy favorables como disponibilidad de agua, suelo fértil, buen clima, y ausencia de patógenos, pueden retrasar o alargar la floración ya que la planta aprovecha estas circunstancias para dejar una descendencia más abundante. Esta circunstancia puede acentuarse por el uso abusivo de fertilizantes y estimulantes.

Estos productos contienen reguladores hormonales, aminoácidos y antioxidantes, compuestos que en dosis excesivas alargan el periodo vegetativo y reproductivo, retrasan la entrada en floración y la consiguiente maduración y cosecha de la planta. 

Grado de marchitez de los estigmas

Puede ser probablemente el método más extendido para determinar el estado de maduración debido a su simplicidad y rapidez ya que no requiere instrumento de observación alguno. El estigma es el responsable de atrapar el polen que se desplaza por el aire y conducirlo al óvulo, marchitándose pocos días después de desplegarse, haya o no fecundación. Este marchitamiento no implica que la flor haya alcanzado la madurez, siendo necesario cierto tiempo hasta alcanzar la misma.

Existen factores que pueden provocar el marchitamiento prematuro del estigma: mal manejo del riego, sobrefertilización, o clima adverso, lo que puede llevar a una recolección excesivamente temprana donde la planta no haya desarrollado todo su potencial.

Por otro lado, como en el método anterior, un uso excesivo de estimuladores puede provocar que la planta no pare de producir flores nuevas en los ápices, lo que puede confundir al cultivador al ver siempre cierta cantidad de flores jóvenes en la planta.

Color de los tricomas glandulares entallados

Este es con diferencia el método que más precisión proporciona sobre la maduración de nuestro cultivo, si bien tiene la pequeña desventaja de requerir un pequeño microscopio o lupa de bolsillo.

De todos los tipos de tricomas que produce el cannabis, los glandulares son los más fáciles de observar por su gran tamaño, siendo los que más terpenos y cannabinoides contienen. Su función principal es reducir el impacto de posibles agresiones: reducen la deshidratación en situación de sequía, protegen las flores de la radiación ultravioleta, dificultan el desplazamiento de insectos sobre la planta, y presentan cierto efecto repelente.

Después del marchitamiento del estigma de la flor, los tricomas de la misma siguen madurando y creciendo por la producción de compuestos orgánicos en sus células. La coloración del tricoma marca la evolución de esta síntesis, pudiendo realizar dicha observación con un microscopio de 50 aumentos o superior. Primeramente, los tricomas glandulares no presentan coloración alguna, teniendo un aspecto transparente.

Conforme la concentración de cannabinoides aumenta, van adquiriendo un aspecto lechoso que indica que se está alcanzando la concentración máxima de THC, y con ella la máxima psicoactividad. Pasados unos días, el THC empieza a oxidarse degradándose a CBD, adoptando las glándulas un aspecto de color ámbar y aumentando su efecto sedante.

Para evaluar la madurez de la planta con este método, hemos de tener en cuenta que en la misma existirán flores de mayor y menor edad, por lo que es conveniente realizar la observación de varios puntos de la misma para obtener una visión de conjunto. Un aspecto interesante de este método, es que podemos “corregir” hasta cierto punto los aspectos negativos de la psicoactividad de nuestra planta, eligiendo la proporción de tricomas lechosos y tricomas ambarinos en el momento de cortar.

Así, en el caso de una sativa demasiado nerviosa esperaremos la aparición de un buen número de tricomas ambarinos. En el caso de que tengamos una índica demoledora, buscaremos una mayor predominancia de tricomas lechosos  para hacerla más llevadera. 

Por todo lo expuesto, nuestro consejo es usar el método de observación de tricomas. Es con diferencia el método más preciso para elegir el momento de la cosecha, nos permitirá comprobar el ritmo de maduración de la planta, y el microscopio que necesitaremos podremos usarlo para otras tareas igualmente necesarias como identificación de plagas y enfermedades.

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