Posiblemente la parte más crucial y, la más emocionante del cultivo de plantas de cannabis autoflorecientes es el ansiado momento de la cosecha. Este es el momento de cosechar el fruto del trabajo realizado, y averiguar realmente, cuál ha sido la producción total y la calidad de los cogollos. Pero este momento, no sucede al mismo tiempo para todas las plantas de marihuana aún siendo cultivadas bajo las mismas condiciones.

Cada variedad de cannabis, tiene un periodo de floración determinado, como hemos visto en anteriores entradas, las cepas de predominancia sativa, serán las más tardías en estar listas para cosechar. Y las variedades índicas de marihuana están maduras y en su punto óptimo de cosecha, unas semanas antes, entre 45 y 55 días de floración aproximadamente.

Un tercer grupo de variedades de cannabis, están irrumpiendo con fuerza en el mercado de semillas desde hace unos años; son las variedades autoflorecientes, con un ciclo de vida asombrosamente corto.

La marihuana autofloreciente es capaz de completar su ciclo completo de vida en tan solo 75 o 90 días, desde la germinación de la semilla.


Las peculiaridades de las semillas autoflorecientes

Las semillas autoflorecientes poseen ciertas peculiaridades, que las hacen únicas dentro de las variedades cannábicas. Su velocidad de crecimiento, y su independencia del fotoperiodo para florecer la convierten en una elección segura para cultivadores con prisa a la hora de cosechar.

Bien sea por las condiciones climáticas adversas, o por un error de planificación, si necesitas una cosecha rápidamente para reponer tu despensa lo antes posible, son tu mejor elección.

Pero no todo es un camino de rosas al cultivar este tipo de variedades. Debemos tener en cuenta, que al tener un desarrollo tan explosivo, cualquier error en el cultivo o situación estresante para las plantas, pueden repercutir muy negativamente en la cosecha final.

Estrés por trasplante, sobrefertilización o déficit de nutrientes, el frío o la lluvia, son algunos de los factores que debemos mantener especialmente controlados, para obtener los mejores resultados con este tipo de plantas.

Si queréis conocer todos los detalles sobre el cultivo de marihuana autofloreciente, en el blog de Semillas Baratas, encontrarás la información más completa en castellano.


¿Cómo saber cuándo es el mejor momento para cosechar plantas autoflorecientes?

Cada variedad de marihuana autofloreciente tiene unos días de floración o de duración del ciclo completo de vida, que suele ser especificado por los diferentes bancos de semillas. Pero al margen de lo indicado en la etiqueta de cada semilla, el cultivo de cannabis es un proceso biodinámico en el que influyen múltiples factores.

Por este motivo, no es de extrañar que existan ligeras variaciones, entre los días de cosecha indicados por el banco, y los días reales de cosecha.

Dependiendo de las condiciones de cultivo, el día de cosecha puede variar, incluso con las mismas semillas. La pericia y la experiencia del cultivador, serán determinantes a la hora de decidir el momento exacto para cosechar los preciados frutos de nuestra planta preferida. Existen una serie de indicadores, que ayudan a escoger este momento, sin correr el riesgo de cosechar demasiado pronto, o demasiado tarde.

Cuando se aproxima la fecha óptima para cortar la marihuana autofloreciente, debemos estar atentos a las señales que nos indican que el día ideal se aproxima. El amarillamiento de las hojas al final del ciclo de cultivo, es más evidente en las variedades autoflorecientes, que en las fotodependientes, por ejemplo. Estos son los principales síntomas que nos indican que los cogollos están listos para recolectar:

  • Amarillamiento de las hojas más grandes primero, y progresión hacia el resto de hojas y brotes de las plantas. Este cambio de tonalidad es resultado del consumo de las reservas de nitrógeno, en un último esfuerzo de la planta, por engordar al máximo los cogollos y generar la mayor cantidad de resina posible.

  • Color y cantidad de tricomas: el color y la apariencia de los tricomas es uno de los mejores métodos para determinar el mejor momento para la cosecha. Cuando la mayoría de los tricomas han cambiado el color transparente / cristalino, por tonalidades ámbar y marrones, es el momento perfecto para cortar las plantas autoflorecientes. Con una lupa o una cámara digital podemos observar con detalle el aspecto de los tricomas, en cada fase del ciclo.

  • Aumenta considerablemente la cantidad de tricomas en los cogollos, indican la llegada inminente del tiempo de cosecha. Los tricomas se producen en mayor cantidad cuando el final de la floración se acerca. En estos momentos, las plantas utilizan casi toda la energía de las hojas para aumentar el tamaño de los cogollos y producir más resina.

El momento ideal para cosechar es cuando los tricomas son mitad ámbar y mitad claros o turbios.


Otros indicadores de que la cosecha de tus plantas autoflorecientes está cerca

La presencia de pistilos o estigmas marrones es una de las formas más populares de determinar si una planta de cannabis está lista para la cosecha. Aunque no es el método más exacto, es uno de los más populares entre los cultivadores noveles, porque no es necesario utilizar una lupa u otros instrumentos. Una vez que la gran mayoría de los pistilos se han vuelto marrones, es hora de cosechar. Los pistilos son pelos blancos que se utilizan para capturar el polen. Estos se vuelven marrones y se marchitan hacia el final de la floración, lo que indica que la cosecha se acerca rápidamente.

Este método no es muy recomendable para las plantas autoflorecientes, porque los pistilos en los autos pueden oscurecerse, marchitarse y morir aunque la planta puede necesitar, todavía, algunos días para madurar por completo.

El secado y curvado de hojas pequeñas, también es un indicador de que es el momento oportuno para cosechar. Durante la fase final de la floración, las plantas consumen menos agua, lo que podría ser la razón de que las hojas se curven y se marchiten.


Lo que no debes olvidar antes de cosechar tus cogollos

Realizar un lavado del sustrato, para eliminar los restos de fertilizantes y sales 10 días antes de cortar, es fundamental para asegurarnos el buen sabor de nuestra cosecha. Un exceso de nitrógeno, puede dejar un sabor a amoniaco al fumar los cogollos.

Evitar cosechar demasiado temprano. En el momento óptimo de la cosecha, los niveles de THC y el resto de cannabinoides y terpenos, se encuentran en su máximo nivel. Si cosechamos demasiado temprano, estaremos perdiendo producción y potencia de la misma, ya que los cogollos no se han desarrollado todo lo que deberían.

En ocasiones, las inclemencias climáticas, el moho o el ataque de plagas, nos pueden obligar a cosechar antes de tiempo, si no queremos perder la producción entera. Pero lo recomendable es, siempre que se pueda, esperar hasta el momento preciso, para obtener una marihuana de la mejor calidad posible.

No cosechar demasiado tarde. Cuando los cannabinoides alcanzan su punto ideal de maduración, comienzan a degradarse, si las plantas no son cosechadas a tiempo. Esto puede cambiar el sabor final de los cogollos y potenciar el efecto narcótico al fumar.


Weedo consejo

El método de recolección preferido de Weedo es la cosecha secuencial, que consiste en cortar primero los cogollos superiores, que son los primeros en madurar.


De este modo, permitimos que los cogollos inferiores, que normalmente reciben menos luz, puedan aprovechar toda la energía lumínica, así como las últimas reservas de nutrientes.


Favoreciendo que todos las flores de las ramas bajas y periféricas adquieran mayor calibre y produzcan más tricomas y terpenos.