Después de varios meses de paciencia y cuidados, llegamos por fin al momento más esperado por todos los cultivadores y amantes de la reina de todas las plantas. Nos referimos, por supuesto, al día de recolectar y poner a secar los hermosos cogollos a los que tantos mimos habéis dado. ¡Por fín es hora de ver los frutos del buen trabajo realizado!.

Sin embargo, el momento de la cosecha, no significa todavía el final del proceso, realizar un secado y curado adecuados son fundamentales para conseguir cogollos de marihuana de gran calidad. Toda la atención y el trabajo dedicados durante el ciclo de cultivo, quedaría en nada si no se realiza un buen secado y curado de las flores. Secar los cogollos demasiado rápido, o en condiciones inadecuadas, afectará negativamente al sabor, el aroma y las propiedades finales de la hierba.

Igual de importante es la elección del momento óptimo de la cosecha, en el cual vuestras plantas alcanzan la madurez y están listas para ser recolectadas. Cortar antes de tiempo, o demasiado tarde, afecta considerablemente a la producción, el efecto y la calidad de los cogollos.

Por último, pero igual de importante, es el curado y la conservación de la cosecha en recipientes adecuados, para asegurarnos de que sus propiedades y cualidades organolépticas se mantienen sin deteriorarse durante el máximo tiempo posible.

¿Cuándo es el momento óptimo para cosechar la marihuana?

Elegir el momento justo del corte, determinará el balance de cannabinoides, terpenos y resina que contendrá finalmente vuestro cannabis.

Los días de floración de cada variedad, que indican los bancos de semillas, nos sirve de orientación aproximada, a la hora de elegir el momento ideal para cosechar. Sin embargo, factores como las condiciones de cultivo, la climatología, las plagas o la sobrefertilización, pueden hacer que una misma variedad madure más tarde, o incluso, antes que otras plantas de la misma variedad en situaciones de estrés.

Generalmente, el método más utilizado, es la observación de los tricomas con una lupa de al menos 50x aumentos, como las que podéis encontrar en nuestro grow online a un precio muy asequible. Los tricomas, son glándulas de resina presentes en las flores, sus cabezas son de color transparente al principio, y se van tornando en color ámbar y blanco a medida que maduran los cogollos. Se considera que el momento óptimo para cortar es cuando casi no quedan cabezas transparentes, el 30% de los tricomas han pasado a ser de color ámbar y el resto blancos.

Si dejamos madurar durante más tiempo, hasta que la mayoría de los tricomas son de color ámbar, nuestra hierba tendrá un efecto más narcótico y menos euforizante. Lo cual puede sernos útil si la vamos a utilizar con fines medicinales.

El momento del día ideal, en el cual se encuentra la máxima concentración de terpenos y cannabinoides en los cogollos, es aproximadamente una hora después de la salida del sol, o encendido de las luces.

Un truco que puede aumentar un poco el nivel de resina y reducir el tiempo de secado, es dejar de regar 2 o 3 días antes de cosechar.

La mejor forma de cortar y manicurar la marihuana

Lo ideal es cortar las plantas y trabajarlas de una en una, es decir, hasta que no hemos terminado de manicurar una planta, no cortaremos la siguiente. Esto ayuda a que se deterioren menos cannabinoides y facilita el trabajo.

  1. Las plantas se suelen limpiar o manicurar en dos fases:
  2. Primero se quitan las hojas grandes que no tienen tricomas, y se guardan aparte.

Después se realiza el manicurado fino, separando los cogollos y recortando todas las hojas pequeñas cargadas de tricomas sobre una bandeja o caja de cartón.

Las hojas pequeñas y restos de la cosecha que son ricos en tricomas, se pueden utilizar para la realización de extracciones, tinturas, bálsamos o cocinar.

¿Cómo secar la marihuana?

El secado de la marihuana debe hacerse despacio y en un lugar oscuro, fresco y seco, para evitar la degradación de los cannabinoides. Durante el proceso de secado los cogollos pierden el agua que contienen, evaporandola al ambiente, de este modo llegan a perder entre el 70 y el 80% de su peso en fresco.

Si realizamos el secado con una temperatura muy elevada y una humedad relativa demasiado baja, se deterioran muchos de los tricomas y terpenos perdiendo gran cantidad de sabor y aroma. Además, los cogollos resultarán demasiado secos, y rascarán la garganta al fumar.

Por el contrario, si la humedad relativa es demasiado elevada y la temperatura es muy baja, el agua tardará demasiado en evaporarse, y se corre el riesgo de que aparezcan hongos y moho.

Para realizar un secado óptimo, la temperatura ideal se encuentra entre los 19 y 23º C. y la humedad relativa debe estar entre el 45 y el 65%.

En un periodo de entre 7 y 15 días los cogollos deberían estar perfectamente secos, un práctica popular para asegurarse, consiste en doblar los palitos de los cogollos; si se parten fácilmente, es que la hierba ya está lista para iniciar el proceso de curado.

La importancia de curar los cogollos

Una vez secos los cogollos, seguro que estáis deseando probarlos y disfrutar del resultado de vuestro esfuerzo, muy pocos cultivadores son capaces de resistirse a saborear un primer cogollo. Sin embargo, la marihuana recién seca, no expresa realmente todo su potencial, su perfume y sabor serán más ligeros y su efecto más atenuado. Es necesario que la marihuana se cure durante al menos un mes, para desencadenar una serie de procesos químicos que confieren el sabor y aroma final a los cogollos.

Durante el proceso de curado, muchos cannabinoides cambian su forma química, produciéndose la descarboxilación de algunos de ellos, pasando de su forma ácida (THCa, CBDa,etc.) a su forma psicoactiva (THC, CBD, etc.) También los terpenos, responsables del aroma y el sabor característico de cada variedad, cambian su estructura y algunos se volatilizan en la medida justa para aportar su distintivo sabor.

Se pueden utilizar botes de cristal o cajas de madera, como las empleadas para los puros. Si se realiza en frascos herméticos de cristal, es muy importante abrir 2 ó 3 veces al día cada uno de los botes, para dejar salir el exceso de humedad que se acumula en el interior, y que puede propiciar la aparición de moho.

Conservación del cannabis

Conservar vuestros preciados cogollos es muy sencillo, utilizando los mismos frascos de cristal y cajas de madera especiales para la conservación del cannabis. Estas cajas de madera, similares a las utilizadas para los puros de calidad, poseen un sistema que nos permite mantener controlada la humedad en todo momento.

Bien guardada, en un lugar fresco, seco y protegido de la luz, la marihuana puede durar al menos dos años en buenas condiciones. Aunque a partir de un año, puede empezar a perder aroma y sabor. Otra opción de conservación es congelarla envasada al vacío, lo cual nos permite conservar sus cualidades intactas durante más tiempo.