Diseña tu propio armario o sala de cultivo de cannabis indoor

Si ya habéis elegido vuestras semillas de marihuana favoritas para cultivar en interior, siguiendo esta completa guía, obtendréis los mejores resultados en vuestra cosecha. Desde el equipo de Semillas Baratas, hemos recopilado con pasión, los mejores consejos y aspectos importantes a tener en cuenta, para que todo amante del cannabis tenga el mayor éxito en su cultivo de forma sencilla. Ya seáis cultivadores principiantes o experimentados, ponemos a vuestra disposición este resumen, para que siempre tengáis a mano toda la información necesaria para obtener las mejores cosechas.

Como toda especie del reino vegetal, la planta de marihuana o Cannabis Sativa, necesita que se den una serie de condiciones climáticas y ambientales para poderse desarrollar y fructificar adecuadamente. En el capítulo anterior, os contamos las diferencias entre el cultivo de cannabis en interior y en exterior. Y os adelantamos los materiales necesarios para poder crear vuestra propia habitación de cultivo, de forma que podáis aportar a las plantas, las condiciones óptimas desde el primer día. Debemos tener en cuenta que el éxito de nuestro cultivo, depende directamente del buen aprovechamiento del espacio y la dedicación del cultivador.

Para explicar cómo distribuir cada uno de los elementos destinados a crear un entorno ideal para nuestras plantas, vamos a dividir en diferentes secciones cada uno de los conceptos esenciales que todo buen cultivador ha de tener en cuenta a la hora de planificar un cultivo; Iluminación, Renovación del aire, Temperatura y Humedad, Distribución del espacio, Fertilización y Protección frente a plagas.

Iluminación para tu cultivo de interior

La iluminación es uno de los factores más importantes a la hora de determinar el éxito o el fracaso de un cultivo en interior.

El cannabis necesita una fuente de luz con una intensidad y un espectro determinado, no podemos cultivar cannabis con cualquier bombilla que encontremos en casa. Actualmente existen en el mercado diversos tipos de luminarias específicamente diseñadas para el cultivo de vegetales en interior. Las más utilizadas, por su eficacia y relación calidad / precio, son las bombillas de alta presión de sodio (HPS), halogenuros metálicos (MH), LEC (light emitting ceramic), LED (light emitting diode) y CFL (lámparas compactas fluorescentes).

El tipo de luminaria a elegir vendrá determinado en gran medida por el tamaño de la sala de cultivo.

Equipos de iluminación HPS, son los más productivos, pero emiten bastante calor, por lo que no son recomendados para espacios pequeños.

  • Los sistemas de iluminación LEC, llegan a ofrecer casi la misma producción que los de sodio, pero el consumo eléctrico y el calor emitido por la bombilla es bastante menor. Por lo que son más adecuados para espacios pequeños, donde es más difícil disipar el exceso de temperatura.
  • Las lámparas fluorescentes CFL, por su espectro lumínico predominantemente azul, son utilizadas para la propagación de esquejes, mantenimiento de plantas madre, o durante las primeras fases del crecimiento. Pero no son adecuadas para la etapa de floración.
  • Las luces LED, están viviendo un rápido desarrollo en los últimos años, y a pesar de su precio algo mayor que los sistemas anteriores, es una buena opción para espacios muy pequeños, ya que apenas emiten calor, y su consumo eléctrico es el más reducido de todos. Nuestra opinión, es que aún falta algún tiempo para que la tecnología LED llegue a competir en producción con los sistemas anteriores.

Sea cual sea el sistema elegido, es muy importante instalarlo siguiendo todas las instrucciones del fabricante, y situar el balastro y todos los enchufes y otros aparatos eléctricos alejados de la humedad y el agua.

El reflector, que contiene a la bombilla, debe ser móvil, para que podamos regularlo en altura, según crecen las plantas. Para determinar la altura a la que colocarlo, se recomienda no acercarlo demasiado a las plantas, porque el calor emitido puede provocar quemaduras en las hojas más altas. Como norma general, lo adecuado es una distancia de 40 a 60 cm entre el foco y las plantas. Aunque esto dependerá del tipo de luminaria, un termo-higrómetro con sonda es muy útil, pues nos permite medir la temperatura justo en la parte superior de las plantas. Y así subir o bajar el foco, asegurándonos de que no las quemaremos.

Ventilación necesaria para tu cultivo indoor

La renovación del aire es imprescindible en todo cultivo indoor. Debemos asegurarnos de que el aire caliente sale al exterior a la vez que introducimos aire nuevo a la zona de cultivo, para aportar el CO2 y el O2 que las plantas necesitan. Una correcta ventilación ayuda a eliminar el exceso de humedad y calor en el ambiente, que podría llegar a causar la aparición de hongos patógenos que arruinarían la cosecha.

Otro aspecto importante, es que si utilizamos filtros de carbón antiolor y ozonificadores, eliminamos el intenso olor que el cannabis desprende, sobre todo en la fase de floración.

  • 1 Extractor de aire de 150 mm de diámetro.
  • 1 Intractor de aire de 125 mm.
  • 1 Filtro de carbón.
  • 1 - 2 Ventiladores para mover el aire en el interior.
  • 4 Relojes temporizadores. Para controlar el tiempo de encendido y apagado de cada aparato.

Esto es todo lo necesario para un espacio de 1,5x1,5 metros. Para el diseño de espacios de cultivo de mayores dimensiones, habrá que utilizar equipos de extracción más potentes, en consonancia con la potencia de los focos y el espacio total.

Temperatura y humedad ideal para tu cultivo

La temperatura ideal para el desarrollo del cannabis se encuentra entre los 20 y los 28ºC. Y la humedad relativa en el ambiente ha de rondar en torno al 50% en floración y de 60 a 70% durante la etapa de crecimiento. Un termómetro con medidor de humedad es imprescindible para poder mantener estos parámetros controlados. Podéis encontrarlos en nuestra tienda online a precios muy accesibles.

Para regular la temperatura y la humedad en la sala, programaremos los relojes temporizadores, de tal modo que haya una renovación constante del aire y se mantengan estos parámetros dentro de los valores ideales. Existen además unidades de control del clima automatizadas, que encienden y apagan los extractores y ventiladores cuando la temperatura y la humedad sube o baja por encima de estos parámetros previamente determinados. También es recomendable el uso de un humidificador y un deshumidificador, en caso de ser necesarios, para aumentar o disminuir la humedad del ambiente.

Fertilización para sacar el máximo partido a tu indoor

Si queremos sacarle el mayor partido a nuestro cultivo y obtener cosechas de gran calidad, debemos proporcionar a las plantas todos los nutrientes que necesitan para cada etapa del desarrollo. Actualmente existen en el mercado infinidad de compañías de primer nivel, dedicadas a producir fertilizantes exclusivamente diseñados para la planta de cannabis; Advanced Nutrients, Green Planet, Canna, BioBizz, B.A.C, Hesi, Mills, Agrobeta, etc.

La elección de una determinada gama de productos dependerá del tipo de cultivo que queráis realizar. En líneas generales podemos diferenciar entre:

  • Cultivo orgánico: es nuestro sistema de abonado preferido, en el solo se emplean fertilizantes de origen natural. Lo que se traduce en una mayor calidad de la cosecha y un mejor sabor final.
  • Cultivo inorgánico o mixto: son aquellos en los que los nutrientes que se utilizan son de origen mineral, u organo-mineral. Es decir, se obtienen a partir de materias inorgánicas (fosfatos, nitratos, sulfatos, etc). Proporcionan una asimilación más rápida de algunos nutrientes, y un desarrollo más explosivo. Sin embargo pueden dejar restos de metales pesados en nuestros cogollos, si no realizamos un buen lavado de raíces.

Sea cual sea el tipo de nutrición que escojáis, recomendamos no exceder nunca la dosis recomendada por el fabricante. Y realizar, al menos, un riego con agua sola entre cada abonado, dejando que se drene por el fondo del macetero el exceso de agua. De esta forma evitamos la acumulación de nutrientes no asimilados en el sustrato.

Igual de importante para obtener cogollos sabrosos, es dejar de abonar y realizar un lavado de raices al menos 10 días antes de la cosecha.

Para evitar la aparición de problemas de carencias y excesos de nutrientes, es imprescindible la utilización de medidores de pH y Electroconductividad del agua (E.C). Si el valor de pH no se encuentra dentro del rango óptimo, las plantas no podrán absorber todos los elementos que necesita.

  • pH = 6 - 6.8
  • E.C: (1 a 1.2) mS en crecimiento y (1,4 - 1,6 mS) durante la floración.
  • Temperatura del agua de riego: 20ºC

Protección frente a plagas en interior

En todo cultivo, ya sea en interior o exterior, es fundamental realizar una prevención contra el ataque de plagas y hongos patógenos, que debilitan las plantas y estropean la cosecha final. Mantener el espacio de cultivo perfectamente limpio y ordenado en todo momento es primordial para evitar la entrada de patógenos.

Nuestra recomendación es nunca acceder al espacio de cultivo, sin cambiarnos de ropa, cuando volvemos de la calle, especialmente si vivís en zonas con abundante vegetación. Las esporas de los hongos y los huevos y larvas de algunos insectos pueden alojarse en la ropa y es muy fácil introducir una plaga en nuestro cultivo, si no tenemos mucho cuidado.

El extracto de neem, y el de ortiga, el jabón potásico, y la canela, son algunos insecticidas naturales muy utilizados como preventivos frente al ataque de plagas que afectan a la marihuana. Podéis encontrarlos en nuestra tienda online y en vuestro growshop de confianza.

Distribución del espacio de cultivo en interior

Para cultivadores principiantes, recomendamos los armarios de cultivo, por su comodidad y fácil montaje. Por un precio bastante asequible podéis encontrarlos, de diferentes medidas, según las necesidades de cada cultivador. En principio, un armario de 1.20 x 1.20 es suficiente para el consumo medio de un autocultivador. Con un kit de iluminación de 600 vatios se pueden obtener cosechas en torno a los 500 gramos, cada dos o tres ,meses.

Si no disponéis de un armario, o queréis utilizar un espacio más grande, con un poco de habilidad, podéis crear vosotros mismos vuestro espacio de cultivo.

Aspectos básicos a tener en cuenta

  • Un foco de 600 w abarca una superficie de cultivo de 1,20 x 1,20 m.
  • En este espacio podemos cultivar entre 9 y 15 plantas. Dependiendo del macetero y variedad.
  • La zona de cultivo debe estar protegida por completo para que no entre ni salga luz del interior.
  • En espacios muy grandes, se recomienda dejar un pasillo interior para facilitar el acceso a todas las plantas.
  • Realizar todas las conexiones eléctricas de forma segura.
  • No colocar los balastros, ventiladores o bombillas cerca del agua o la humedad.
  • La potencia del extractor de aire debe ser unas 30 veces superior al volumen del espacio de cultivo, medido en metros cúbicos. Para calcularlo utilizamos la fórmula (Alto x Ancho x Largo de la habitación) x 30, el resultado nos dará la potencia mínima que debe tener nuestro extractor.
  • El filtro de carbón pierde eficacia y se debe cambiar cada 2 o 3 cultivos.
  • Utilizar bandejas de riego, para que no se forme humedad en el suelo.
  • La discreción es una de las mayores virtudes del buen autocultivador. Cuanta menos gente sepa de la existencia de tus plantas, mucho menor es la posibilidad de que surjan problemas...

Recordar que en nuestra tienda online tenéis la mayor selección de semillas de cannabis, así como todos los materiales necesarios para iniciaros en el apasionante mundo del autocultivo para consumo personal.

Salud y buenos humos!