La marihuana es una especie que puede reproducirse asexualmente, mediante clones o esquejes. Las semillas son el resultado de la reproducción sexual, dando lugar a una descendencia de características más o menos estables. Cuando trabajamos con esquejes, el resultado final, son plantas exactamente iguales a las plantas madre, de las cuales se obtuvieron dichos clones (esquejes).

La clonación consiste en tomar una parte de una planta, y estimular su crecimiento hasta obtener otra planta independiente. Cuando nos referimos a un esqueje o clon, normalmente, estamos refiriéndonos a que es una parte de una planta que ha sido cortada y enraizada.

El proceso de esquejado, reduce el tiempo entre cosechas, porque el tiempo que tarda en crecer y madurar un esqueje es notablemente inferior al de las semillas. Los cultivadores comerciales, así como los autocultivadores, han aprendido a beneficiarse del método de la clonación o esquejado, para obtener más cosechas al año. Lo cual se traduce en una mayor producción, en el mismo espacio, en el mismo tiempo.

No necesitas mucho espacio extra para tener tus propias plantas madre y esquejes

Una luminaria de bajo consumo de 250 vatios o una bombilla de halogenuros metálicos de la misma potencia, son suficientes para mantener las plantas madre necesarias, para abastecer una habitación de cultivo de tamaño medio. Las bombillas CFL o los fluorescentes son la opción más económica y sencilla para iluminar vuestra sala de madres y esquejes.

Combinando ciclos de floración y cosecha de 8 semanas, con un sistema de esquejado fácil. Un método sencillo consiste en poner a enraizar 5 esquejes cada 10 días, y cosechar 1 ó 2 plantas madura en el día o los 2 días siguientes. Siguiendo el ciclo periódicamente, nos aseguramos una cosecha de 4 o 5 plantas cada 10 días, aprovechando al máximo el espacio. Un mini armario de 60 x 60 cm será más que suficiente, para llenar de cogollos otro armario de 2 x 2 metros. Con 3 o 4 plantas madre podréis conservar vuestra genética de cannabis favorita, prácticamente para siempre.

Las plantas madre de cannabis 

Cualquier planta de cannabis puede ser clonada para obtener esquejes, independientemente de su estado de desarrollo o edad. Lo recomendable es tomar los esquejes de los brotes jóvenes antes de comenzar la floración. Si los esquejes se cortan cuando las plantas madre ya están en floración, es posible que enraícen antes, pero necesitarán más tiempo para volver al estado vegetativo. 

Por otro lado, los brotes más antiguos, poseen un tallo más leñoso, al cual le cuesta más enraizar y generar una nueva planta. Los clones provenientes de plantas madre viejas y en mal estado, son más débiles y menos productivos que los esquejes de plantas jóvenes. 

Un elemento clave, a la hora de mantener vuestras mejores plantas madre en ciclo vegetativo continuo, es que se encuentren siempre en un régimen de fotoperiodo de crecimiento. Es decir, mantener las plantas madre con 18 horas diarias, o más, de luz, es la forma de asegurarnos de que no pasarán a la etapa de floración.

Mantener varias plantas madre en estado vegetativo, es la mejor forma para que nunca falten los esquejes en tu cuarto de cultivo. Un esqueje es una réplica genética de la planta madre, de modo que, el 100% de los clones de una planta hembra, una planta hembra, serán también hembras. Cuando se cultivan en las mismas condiciones, estos esquejes se comportan igual y tienen el mismo aspecto. Pero si se cultivan en entornos diferentes, su morfología puede variar entre sí.

Precauciones antes de hacer esquejes

Durante el proceso de clonación, las pequeñas ramas secundarias experimentan una profunda transformación. Pasando de ser un brote que produce hojas y crece en longitud, a ser un tallo que produce raíces para convertirse en una planta adulta autónoma. Durante este proceso, las hojas más viejas pueden adquirir una tonalidad más clara, a medida que se va consumiendo el nitrógeno disponible y se producen carbohidratos.

Las plantas poseen una serie de hormonas encargadas de estimular el crecimiento de la raíz, las cuales se encuentran concentradas cerca de la base del tallo. El ápice de la planta, contiene la concentración de hormonas más baja, por lo que, el desarrollo de las raíces se produce más despacio.

Por contra, las ramas pequeñas y con pocas hojas, de las partes bajas, tienden a enraizar mucho más rápido, que los tallos largos repletos de almidón. El exceso de almidón atrae a las plagas y retrasa el desarrollo radicular.

Los preparados a base de hormonas para inducir el crecimiento de las raíces para estimular los procesos metabólicos de las plantas de marihuana son muy útiles para acelerar el proceso, y sacar el máximo partido a vuestras plantas madre. Estos concentrados, estimulan el desarrollo de células indiferenciadas, que rápidamente se transforman en células radiculares.

Las ramas recién cortadas, son sensibles a la aparición de hongos y plagas, debido a las condiciones de alta humedad y temperatura. Y a las heridas provocadas en los tallos, que al quedar expuestas al medio, pueden ser colonizadas por bacterias. Desinfectar todos los utensilios de cultivo y las superficies de trabajo, es una práctica muy recomendable para eliminar bacterias, hongos y virus, que pueden afectar al desarrollo de los esquejes. 

Utilizar unas tijeras afiladas o una cuchilla y limpiarlas con alcohol o lejía antes de realizar los cortes. De este modo minimizamos el riesgo de provocar infecciones o dañarlos al realizar los cortes.

Una vez preparados los esquejes en su medio de cultivo, a los 4 o 6 días comenzará la división celular en las zonas del tallo, que está en contacto con el sustrato. A partir del séptimo día, las primeras raíces comienzan a brotar, en las ramas jóvenes. Y en torno el día 10 - 14 habrá suficientes raíces para poder trasplantar los esquejes.

El proceso de esquejado paso a paso

1.  Elegir plantas madre de al menos 2 meses de edad. Realizar lavados de raíces frecuentes, o rociar las hojas con agua, durante una semana antes de realizar los esquejes. Son prácticas que ayudan a reducir el nivel de nitrógeno en las plantas madre.

2. Escoger ramas firmes y sanas, de entre 6 y 10 centímetros y realizar los cortes con una cuchilla afilada en ángulo de 45º. Se eliminan las hojas más bajas dejando que algunos nudos queden enterrados en el sustrato de enraizamiento. Cuando se cortan las ramas, se deben ir colocando en un vaso con agua, para evitar la aparición de embolia o asfixia.

3. Sumergir el tallo del esqueje en el gel de enraizamiento, realizar un agujero en el sustrato e introducir el tallo, compactando ligeramente, para que el medio de cultivo esté en contacto con el tallo. Regar hasta que se humedezca de manera homogénea, manteniéndolo siempre húmedo, pero no empapado.

4. Colocar los clones en un lugar con 18 - 24 horas de luz no directa. No se deben exponer directamente a plena luz solar o al calor o frío excesivos. Lo recomendable es emplazarlos en un lugar resguardado, o sin una luz demasiado potente. Pulverizar con agua los clones con frecuencia, les ayuda a absorber el agua necesaria, a través de las hojas, hasta que se desarrollen las raíces.

5. Es importante mantener una humedad relativa en torno al 95% en todo momento durante los dos primeros días. Y entre un 80 y 85 % el resto de días. Un mini invernadero, o una cubierta de plástico ayudarán a mantener unos niveles de humedad lo suficientemente elevados. Pulverizar los clones con agua 1 o 2 veces al día  ayuda a aumentar la humedad, en ausencia de cubierta protectora.

6. Los esquejes enraizan más rápido cuando la temperatura del sustrato es un poco superior a la temperatura del ambiente. Proteger las plantas con un plástico, o una cubierta, dejando algunas aberturas, ayudará a mantener la humedad y la temperatura. Los mejores resultados se obtienen colocando los clones entre 24 y 27º C.

7. Cortar las hojas por la mitad para reducir la superficie de transpiración y evitar que el agua se condense cuando las hojas se solapen.

8. Colocar los esquejes en un lugar cálido y si es necesario, utilizar una manta eléctrica o calefactor para mantener la temperatura estable.

Al cabo de entre 1 y 3 semanas, casi todos los clones estarán enraizados. Las puntas de las hojas más grandes, se tornan amarillas y comienzan a aparecer las primeras raíces, llamadas primordios. Estas primeras raíces tienen un color entre transparente y blanco, y deben tener un aspecto sano. Estos clones, recién enraizados, son capaces de soportar cada día mayor intensidad lumínica. Al principio, unos fluorescentes o una lámpara CFL de bajo consumo, son más que suficientes para mantener los esquejes en perfecto estado.

Cuando los clones superan los 7 - 10 días, se pueden ir colocando gradualmente, en un lugar con mayor intensidad de luz. Las plantas recién enraizadas, producen muy poco desarrollo de hojas y ramas, hasta que el sistema radicular no se encuentra plenamente desarrollado. Es entonces cuando generan un crecimiento explosivo, expresando su máximo potencial.


Weedo consejos

Nos despedimos, con algunos trucos, y esperando que os sea muy útil la información. Y recordar que utilizando el buscador del blog, encontraréis la mejor información sobre cultivo y todos los aspectos interesantes del mundo cannábico.

  • Abonar las plantas madre con un 10% menos de nitrógeno, favorece el enraizamiento de los futuros esquejes.

  • Los esquejes de las ramas bajas son más fáciles de hacer enraizar, por contener mayor número de hormonas especializadas en estimular el desarrollo de las células del sistema radicular.
  • Las variedades Rudelaris son imposibles de mantener como plantas madre , por su tendencia a florecer aunque haya un fotoperiodo 24 horas. Florecerán, sin importarle el número de horas de luz y oscuridad.
  • Un aporte extra de carbohidratos y una reducción del aporte de nitrógeno, ayuda a desarrollar un sistema radicular más rápido y sano

  • Mantener las plantas madre sanas y el entorno de cultivo limpio, es imprescindible para obtener esquejes de calidad y productivos.

  • Recuerda nunca exponer los esquejes recién enraizados a pleno sol o directamente bajo el foco de sodio.