Para todo cultivador, con o sin experiencia, obtener la máxima producción de cogollos, es uno de los principales objetivos cuando inicia cada cultivo. Claro está, que la calidad del producto obtenido, también es un factor muy valorado por todos. Por este motivo, hoy vamos a mostraros cómo conseguir maximizar la producción, al mismo tiempo que la calidad de los cogollos.

Cultivar marihuana en exterior, es muy sencillo, aunque si realmente queréis obtener el mayor rendimiento posible de cada planta, existen una serie de técnicas y prácticas que os harán multiplicar la producción en cada cosecha. A continuación os vamos a relatar algunos de los consejos y trucos que hemos recopilado durante tantos años de cultivo y dedicación al cannabis.


Trucos para maximizar la producción de tu cultivo

  • Utiliza siempre semillas de calidad

  • Consigue el mejor sustrato que puedas

  • Emplea fertilizantes orgánicos específicos para cannabis

  • Medir el pH y la electroconductividad en cada riego

  • Realizar periódicamente, riegos solo con agua para lavar exceso de sales

  • Mantén la zona de cultivo y trabajo lo más limpia posible

  • Llevar a cabo tratamientos preventivos frente a hongos y otras plagas


Escoger semillas de marihuana de la mejor calidad posible

Es siempre un punto de partida necesario, para todo cultivo exitoso. Todo cultivador sabe, que no se puede obtener un resultado excelente, si las semillas que se cultivan no son también de excelente calidad.

Si quieres que tu plantación de exterior ofrezca los mejores frutos, utiliza siempre semillas feminizadas, autoflorecientes  o regulares, de primera categoría.

Cultivar siempre utilizando un sustrato bien aireado y equilibrado

Es importante tener un pH y una capacidad de intercambio hídrico adaptada a las necesidades del cannabis. Un sistema de raíces sano se traduce en una planta sana y vigorosa.

El sustrato ideal para el cultivo de marihuana, es aquel que permita a las raíces expandirse sin demasiado esfuerzo, y que sea lo suficientemente poroso como para mantenerlas oxigenadas. También debe tener la capacidad de mantener la humedad sin compactarse excesivamente.

No dudéis en pedir asesoramiento en vuestro grow shop más cercano, o a través de nuestra web.

Utilizar los mejores fertilizantes orgánicos

Hay producto específicamente diseñados para cada etapa de desarrollo del cannabis. Un buen abono puede marcar la diferencia entre una cosecha mediocre y un resultado excelente.

Por eso os animamos a no escatimar unos euros cuando se trata de proporcionar el mejor alimento, y los mejores estimuladores a vuestras queridas plantas medicinales. Existen soluciones líquidas y preparados nutritivos en forma sólida, adecuados para cada bolsillo y para las exigencias de cada cultivador.

Por ejemplo, un fertilizante orgánico - mineral en dos partes, como el aclamado Twin Feed, nos garantiza que las plantas reciban el aporte de calcio (Ca), indispensable para ayudar a metabolizar otros nutrientes y micronutrientes importantes.



Medir el pH y la electroconductividad del agua de riego

Es fundamental si queremos asegurarnos de que las plantas pueden absorber todos los nutrientes disueltos en el agua. El valor de pH, determina la acidez o basicidad del agua, el cannabis prefiere un agua de pH neutro, es decir, entre 5.5 y 6.8.

Un agua de riego demasiado ácida y básica, hará que las raíces no puedan absorber, o no absorban bien algunos de los nutrientes. Muchas carencias y déficits de nutrientes están desencadenados por un pH muy alto o muy bajo en la solución de riego.

La conductividad eléctrica o electroconductividad del agua, mide la cantidad de sales disueltas en la solución, es decir, cuántos nutrientes posee la solución, una vez hemos añadido todos los fertilizantes y suplementos.

Al igual que con el pH, una solución de riego con una E.C. muy elevada significa que la solución está saturada de nutrientes y posiblemente si la aplicamos a las plantas sufrirán estrés por sobrefertilización.

Por el contrario, una conductividad eléctrica por debajo de los parámetros indicados, significa que todavía podemos añadir fertilizante en mayor proporción para cubrir las necesidades fisiológicas de las plantas.

  • pH:  5.5 - 6.8 durante todo el ciclo

  • Conductividad eléctrica en la fase de crecimiento: de 0.5 a 0.9 mS/cm

  • Conductividad eléctrica durante la floración: entre 1 y 1.9 mS/cm

Estos valores deben tomarse como meramente orientativos, ya que los valores de pH y E.C. pueden variar ligeramente entre diferentes genéticas de cannabis y diferentes técnicas de cultivo. Por ejemplo, si utilizamos suplementación externa con sistemas de CO2, las plantas pueden asimilar los nutrientes disueltos en el agua, a una conductividad eléctrica mayor.

Realizar riegos periódicos con agua sola, es una técnica muy eficaz para eliminar mediante drenaje, el exceso de nutrientes acumulado en el sustrato. Recomendamos realizar un riego con agua sola, al menos cada 2 riegos con fertilizantes, esta es la mejor forma de asegurarnos de no saturar excesivamente el medio de cultivo.

Las plantas toman todos los elementos que necesitan a través del agua de riego y de la energía solar. Un agua de riego muy saturada, es como una olla de lentejas a la que le hemos añadido 2 kilos de sal...por muy buenos que sean los ingredientes, nadie podría alimentarse del resultado obtenido.

Este sencillo símil gastronómico, viene muy bien para explicar a los cultivadores noveles la importancia de no sobre-fertilizar a sus queridas plantas, del mismo modo que nosotros no nos tomaríamos un guiso con demasiada sal.

Mantener la zona de cultivo siempre lo más limpia posible

Es la mejor forma de prevenir la aparición de focos de bacterias y hongos, que podrían afectar negativamente a nuestras plantas. Evitar en todo lo posible, dejar restos de poda, tierra, encharcamientos de agua ni otros restos orgánicos en el suelo o en la bandeja de cultivo.

Realizar una limpieza en profundidad de toda la zona de cultivo, maceteros y el resto de herramientas, es una labor imprescindible para mantener un espacio de cultivo saludable. 

Un espacio de cultivo limpio y ordenado es un seguro de salud en nuestras plantas.

Llevar a cabo tratamientos preventivos periódicos contra el ataque de hongos y plagas

Este es el último aspecto que queremos tratar, y es que cuando cultivamos en exterior, nuestras queridas plantas son presa fácil para el ataque de plagas y otros patógenos.

Por eso recomendamos utilizar productos ecológicos a modo de tratamiento preventivo, frente a plagas como la mosca blanca, el pulgón, la araña roja, etc.

Si queréis  más información sobre cómo prevenir el ataque de plagas en vuestros cultivos, no os perdáis esta entrada del blog sobre cómo realizar una protección eficaz contra las plagas en exterior.

Weedo consejo

“Menos es más”, esta frase hecha que habréis escuchado más de una vez, también es aplicable al cultivo de cannabis, refiriéndose a menudo, al número de plantas a cultivar. A veces, tendemos a pensar que más plantas, significa más cantidad de cosecha.

Pero esto no siempre es así, dependiendo del espacio de cultivo y de las técnicas empleadas, 5 plantas de marihuana bien cuidadas, pueden producir más cogollos y de mejor calidad que 10 o 15 plantas, no tan bien cuidadas.

Nos hemos dejado para el final, el consejo más importante, al alcance solo de los que habéis llegado leyendo hasta aquí: El truco secreto no es otro, que  perderse el magnífico blog de Semillas Baratas, donde podéis encontrar todas las técnicas de cultivo, explicadas por los mejores profesionales.