Seguramente ya hayáis oído hablar del Spice, el K/2, la marihuana sintética o los diferentes cannabinoides sintetizados en laboratorio, sin utilizar ninguna parte del cannabis como precursor. Se trata de sustancias fabricadas en un laboratorio, que intentan emular los efectos de la marihuana, de reciente incorporación en el mercado online y en algunos smart shops. Y cuya popularidad, sobre todo entre los más jóvenes, está creciendo de forma alarmante en los últimos años.

No obstante, a pesar de su creciente éxito, es mucho el desconocimiento existente entre la población, en lo referente a este tipo de productos y a los riesgos que su consumo conlleva para la salud. Por este motivo hoy nos proponemos arrojar un poco de luz al panorama cannábico, y explicaremos de forma sencilla; qué es eso de la marihuana sintética, los diferentes tipos de preparados que existen, así como los riesgos de su consumo.

¿Qué son los cannabinoides sintéticos?

Bajo la denominación de cannabinoides sintéticos, se engloba a un grupo de sustancias químicas que simulan los efectos de los cannabinoides naturales presentes en la marihuana. Sobre todo el THC ( tetrahidrocannabinol), responsable del efecto narcótico y psicoactivo, y el CBD (cannabidiol), al cual se le atribuyen numerosas propiedades medicinales. Estos cannabinoides sintetizados químicamente, son captados por los receptores endocannabinoides del organismo, al ser consumidos, al igual que ocurre al consumir marihuana.

En su origen, fueron desarrollados para llevar a cabo estudios clínicos y científicos, pero pronto saltaron al mercado global, como una alternativa legal a la marihuana. De este modo, desde hace algo más de una década, han aparecido infinidad de preparados comerciales en forma de hierbas para fumar, incienso, hachís, thc en polvo, e-liquids con thc y cbd de origen químico. Que se pueden adquirir muy fácilmente a través de internet, en smartshops y headshops de todo el mundo, bajo la etiqueta de “Legal Highs” (subidones legales). Al tratarse de sustancias que son ligeramente diferentes en su estructura química, a los cannabinoides naturales, no se encuentran sometidas al control legal y fiscal ejercido sobre el resto de drogas.

Sin embargo, las autoridades sanitarias internacionales han centrado su atención en este tipo de nuevas sustancias psicoactivas (NPS), debido a su peligrosidad, y al desconocimiento sobre las consecuencias de su utilización a largo plazo. Actualmente, el observatorio europeo sobre drogas y toxicomanías (EMCDDA, siglas en inglés) tiene monitorizados más de 160 cannabinoides sintéticos diferentes, y entre 500 y 600 compuestos que intentan copiar los efectos de las diferentes drogas tradicionales como la cocaína, anfetamina, metanfetamina, opiáceos, éxtasis, mdma, lsd, benzodiacepinas, ansiolíticos, antidepresivos, y un largo etcétera.

Los fabricantes y distribuidores de estas NPS, las ofrecen como productos químicos para investigación en laboratorio (Research Chemicals), o como sales de baño, incienso, ambientadores, hierbas para quemar o productos de limpieza para bongs... Advirtiendo en todo momento, que no son aptos para el consumo humano, para de este modo, eludir las leyes sanitarias sobre productos alimenticios, medicamentos, suplementos o derivados del tabaco.

Peligrosidad de los cannabinoides sintéticos

Cada cannabinoide sintético posee unos efectos y una potencia diferente a los demás, lo que hace que las dosis de cada uno han de ser muy diferentes. Debido al desconocimiento de estas nuevas sustancias, a la gran cantidad de ellas existentes y a que son sintetizadas, en su mayoría, en laboratorios semi clandestinos de Asia y Europa del este, en condiciones que no son ideales, no se puede garantizar la calidad y pureza de las mismas.

Los cannabinoides sintéticos son mucho más potentes que la marihuana natural, algunos de los cuales poseen además, propiedades alucinógenas, estimulantes o fuertemente sedantes. Por este motivo, es muy fácil excederse y sufrir una sobredosis, con consecuencias que pueden llegar a ser mortales. En los últimos años existen numerosos casos documentados de fallecimientos por sobredosis de cannabinoides sintéticos, o por estar adulterados con otras sustancias.

A pesar de no existir estudios oficiales sobre los efectos de este tipo de cannabinoides, los sistemas de alerta temprana sobre nuevas drogas de la Unión Europea, así como las diferentes instituciones sanitarias, han reportado gran cantidad de emergencias médicas y muertes relacionadas con el consumo de estos derivados sintéticos.

Algunas de las reacciones adversas y efectos secundarios más repetidos son:

Nauseas y vómitos

Confusión y desorientación

Ansiedad

Palpitaciones

Taquicardia

Paranoia

Agitación

Problemas pulmonares y respiratorios

Psicosis tóxica

Infarto de miocardio

Coma - Fallecimiento

Por otro lado, los relatos que algunos consumidores comparten en foros especializados como bluelight o erowid, indican que los cannabinoides sintéticos poseen un alto poder adictivo, induciendo a consumir compulsivamente. Lo cual multiplica la probabilidad de sufrir consecuencias adversas.

¿Para qué se utilizan los cannabinoides sintéticos?

A pesar de que su origen era el de facilitar el estudio de las propiedades de los cannabinoides, a partir de estos compuestos químicos mucho más accesibles. Desde el año 2008 se ha detectado su comercialización como alternativas legales a la marihuana en infinidad de formatos:

Mezclas de hierbas para fumar (Spice)

Imitaciones al hachís con resinas naturales y THC sintético (Fake Hash)

THC y CBD en polvo para uso medicinal.

E-liquids con CBD

Aceites y tinturas de CBD

Cosméticos

Diversos estudios recientes de organizaciones y asociaciones de prevención de riesgos, han demostrado, mediante análisis de laboratorio, que algunas compañías de aceites de cbd y líquidos de vapeo con cbd utilizaban este tipo de cannabinoides sintéticos en sus productos. No en vano, se han producido varios episodios de intoxicaciones masivas en Rusia y Estados Unidos.

¿Merecen la pena los cannabinoides sintéticos?

Nuestra respuesta es, un no rotundo, ninguna sustancia química sintetizada en un dudoso laboratorio puede igualar las propiedades de los cannabinoides naturales. No olvidemos que un cogollo de marihuana o un extracto concentrado, poseen una combinación de más de 40 cannabinoides y terpenos diferentes, equilibrados de forma natural.

No merece la pena arriesgarse a sufrir una intoxicación por un error de etiquetado del vendedor o por una sobredosificación, pudiendo cultivar tu propia marihuana con nuestras excepcionales semillas feminizadas!

Salud y buenos humos naturales!